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Dirty Dozen (1967): Ya no se hacen películas así

Existe un dicho popular que dice así: “Cómo no sabían que era imposible, lo hicieron” Esta cita bien podría pertenecer al comandante Reisman (Lee Marvin), el protagonista de la película de 1967 Dirty Dozen.

Esta película dirigida por Robert Aldrich trata la historia del comandante Reisman, un comandante rebelde y anárquico al cuál se quieren cargar encomendándole una misión imposible. Con un equipo de doce presos del ejército tiene como objetivo destruir una importante unidad militar nazi en Francia. ¿Cómo un comandante va a conseguir este objetivo si sus soldados han sido convertidos en prisioneros? Una misión imposible teniendo en cuenta que los soldados se sitúan más cerca de los nazis que del ejército de los Estados Unidos.

Patíbulo

Una de las cosas que más me gusta es que sea una película transversal en la que se pueden hallar diversos géneros. En muchos momentos del film destacará el humor que derrochan sus auténticos personajes. Doce desechos sociales que serán protagonizados por unos geniales actores entre los que destaca Franko (John Cassavetes). Me quedo sin lugar a dudas con el momento en el que han de ir a entrenar a la Escuela de Paracaidismo y el Coronel Breed (Robert Ryan) les espera con una torpe orquesta que se equivoca todo el rato. Para más inri este Coronel es el archienemigo de Reisman y quien a su vez le meterá en problemas. Sus hombres tendrán que hacer un entrenamiento militar contra el Coronel Breed, y tendrán que llegar al mando del enemigo. Otra misión imposible que conseguirán con humor e ingenio. El final de la película es donde encontramos la parte más bélica, aunque es la parte que más flojea. Un final bastante americano, y con diversas lagunas, pero que sin embargo, personalmente, ha conseguido que me meta en la película y pase por momentos de angustia esperando a ver si los doce entrañables conseguirán el objetivo o no.

¿Por qué digo que es una película de motivación? Es una película que te demuestra que todo se puede conseguir, y de ahí la cita del principio. Un comandante que cree ciegamente en sus hombres y que tiene como ideal el nosotros. Mano dura pero humanidad con sus hombres harán que sea el líder que necesitan. Unos hombres sin futuro, condenados a lo peor por su país que acabarán luchando, dando la vida por USA sin importarles el precio. Puede parecernos un Ocean’s Eleven bélico, podemos creer que tiene toques de Malditos Bastardos, también podemos pensar que es un referente para otras películas más deportivas como Money Ball o Titanes. O incluso que comparten mucho Reisman y el Coronel Dax de Paths of Glory. En definitiva, es una película especial, de las mejores de la década de los 60 que ha quedado en un segundo plano por directores como Wilder aunque la dirección de Aldrich no tiene nada que envidiar a la de los más grandes.

Mi nota:8.

Lee

Sin título-1

Lluís Muñoz

lmpandiella“El cine no es más que un cortocircuito de luz entre dos eternidades de oscuridad”. El cine lo es todo, allí puedes encontrar la vida, la muerte, el llanto, la risa, la ilusión, la impotencia, los sueños… no falta nada!  

Twitter:@Lmpandiella

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