Críticas/Martes/Para Llorar

La Tumba de las Luciérnagas (1988)

Mucha gente asocia el cine de animación con un tipo de películas dirigida exclusivamente a un público infantil. Nos encontramos delante de una de esas películas que rompen el tópico. La tumba de las luciérnagas (1988) nos demuestra que existe la animación para un público más maduro, películas animadas que tratan temas más complejos (sin menospreciar la animación dirigida a niños).

Dirigida por el cofundador de Studio Ghibli Isao Takahata (Heidi, Marco, Pompoko), mentor y amigo del archiconocido Hayao Miyazaki, La tumba de las luciérnagas nos sitúa en el Japón de finales de la II Guerra Mundial. La historia sigue las peripecias de los hermanos Seita y Setsuko, que tras el bombardeo a la ciudad de Kobe quedan huérfanos y deben arreglárselas para sobrevivir en un entorno que los aísla.

Con tintes antibelicistas, la cinta nos introduce en el ambiente devastado del Japón de mediados del siglo XX, una sociedad que abandona a su suerte a los hermanos protagonistas. Sin recurrir a elementos demasiado melodramáticos ni encumbrar a los protagonistas como héroes intachables. Basada en la novela homónima semi-autobiográfica de Akiyuki Nosaka, tiene todas las papeletas para caer en los tópicos  temáticos que beatifican a las víctimas de la guerra y los convierten en modelos irreprochables de integridad y nobleza. No obstante, uno de los aciertos que la convierten en una gran película es el tratamiento crudo de los sentimientos y personalidades de los personajes, mostrándonos personajes muy humanos que consiguen emocionarnos a través de sus vivencias.

Aunque la animación puede parecernos un poco extraña comparada con la de hoy en día, muestra ya señales del estilo de dibujo por el que es conocido el estudio. Además, nos muestra escenarios y paisajes impresionantes que en una producción  con actores sería difícil. Los elementos místicos son una característica de las películas más conocidas del estudio, y en esta película (la tercera del estudio) ya aparecen, aunque con un tono sombrío acorde a la temática.

Para los que busquen una película con la que emocionarse, seguramente haga soltar una lagrimita hasta a los más duros.

Nota: 8

Ver en Filmin

Sin título-1

LuacíaLucía: “Yo por una película dejaría a un hombre, pero por un hombre nunca dejaría una película.”

Twitter: @LCarmona137

3 pensamientos en “La Tumba de las Luciérnagas (1988)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s