Críticas/Jueves/Para la Cena con Amigos

La Doble Vida de Verónica (1991) o la belleza de vivir

Es una de las películas más bellas que he visto en toda mi vida y su visionado la primera vez me produjo un impacto brutal. La historia de las dos Verónicas, una polaca y otra francesa, ambas con el mismo aspecto físico y ambas interpretadas por Irène Jacob; es la historia de la vida y de la muerte de cualquier persona y de la belleza que rodea ambos hechos.

Kieslowski tiene la capacidad de contar historias duras y sórdidas pero con unas imágenes estéticamente bellas y con un fuerte acento poético y una gran ternura. Eso sí, no es un formalista ni un manierista como Greenaway. Su mundo es a la vez apacible y turbulento, presenta grandes tragedias pero también brillantes fogonazos de felicidad. Es un cine muy emotivo y muy sentimental y ofrece, al menos aquí y en las tres películas de su posterior trilogía de los colores (Azul, Blanco y Rojo), acusados retratos femeninos.

Verónica 1

Kieslowski es también un caricato cruel con un sentido especial para la deformidad y lo grotesco y un sentido del humor negro más bien duro. Así vemos, ancianas encorvadas, exhibicionistas, abogados enanos, mujeres amargadas con sombreros . . . . Todos ellos alrededor de una u otra protagonista. O esa explicación de la tía de la Verónica polaca que indica que en su familia todos han muerto estando sanos y que por eso va a hacer testamento.

La primera parte del film corresponde a la Verónica polaca. Exultante, feliz, llena de vida y de disfrute de la misma, esplendorosa en su belleza y juventud pero también en su vitalidad y en su sentimiento. Por eso canta tan bien porque ella misma es música ( no, no me olvido de la partitura de Preisner). Y, sin embargo, muere. El director coloca la cámara dentro de la fosa y vemos como cae la tierra, como todo se oscurece y finalmente la pantalla está totalmente negra. Sólo entonces conocemos a la Verónica francesa.

Evidentemente Kieslowski juega a la idea del doble explícitamente y por eso ambas tienen manías y tics comunes que son ubicados y que el espectador reconoce en cada momento. La historia de la Verónica francesa es la de la pérdida y su reconstrucción y consciencia. No es un personaje inocente pero la progresiva asunción de su dolor no la vuelve amargada. Cabe decir que ella a la postre sólo sabrá muy tangencialmente y sobre todo por intuición de la existencia de su doble y no conocerá explícitamente su muerte excepto por elementos simbólicos.

Pese a su temática, creo que paradójicamente es un film vital y, pese a no ser explícitamente una cinta religiosa, sí habla de lo que es trascendente y da sentido a la vida de las personas.

Mi nota: 10

Sin título-1

Quim PuigQuim Puig:

“The notorious boy of the wild/ adopted by wolves when he was a child/ That’s why God, that’s why God, that’s why God made the movies” ( Paul Simon, 1980)

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3 pensamientos en “La Doble Vida de Verónica (1991) o la belleza de vivir

    • Vi este film por primera vez en el verano del 92, un lunes. Me produjo un impacto talque al volví a ver dos veces más en los dos días siguientes. Como la banda sonora no estaba editada aquí, le pedí a un amigo que me la comprara en un viaje que hizo a París. Y, por supuesto, me enamoré de Irène Jacob

      • La banda sonora la tienen mis padres en casa, la he oído desde niña y siempre he tenido curiosidad por la película pero estoy contenta de haber esperado en verla… hace unos años no la habría apreciado así. Yo también me he enamorado de Irène Jacob, difícil no hacerlo.

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