Críticas/Miércoles/Para Pasar Miedo

Posesión Infernal (1981): Me comeré tu alma

Cuando hablamos en su día de Meet the Feebles apareció el nombre de Sam Raimi como ejemplo similar al de Peter Jackson. Si bien es cierto que con el tiempo sus trayectorias han sido bien diferentes (uno supo qué hacer con una gran producción y el otro no), sus inicios estuvieron muy ligados. Ambos labraron su carrera a base de películas que combinaban el terror y la comedia, algo que se bautizó con el nombre de splatstick como resultado de la unión entre dos subgéneros distintos: el splatter y el slapstick.evildead2012211

Corría el año 1978 cuando tres jóvenes con inquietudes cinematográficas grabaron un cortometraje titulado Within the Woods. A pesar de su pobre calidad de imagen, Raimi y sus amigos consiguieron crear muy mal rollo entre el público que acudía a sus pases. Aquello daba miedo, se estaba gestando un verdadero monstruo.

Y así fue, tres años más tarde apareció Evil Dead, conocida aquí como Posesión Infernal. Fue la primera parte de una trilogía irrepetible, con dos secuelas capaces de mejorar el producto anterior, Terroríficamente Muertos y El Ejército de las Tinieblas. La saga Evil Dead marcó todo un hito en el género de terror durante los años 80 y principios de los 90, que perdura hoy en día por su estatus de culto.

Posesi

Pero, ¿Qué tiene de especial Posesión Infernal? Su argumento no es demasiado original, trata sobre cinco jóvenes que se dirigen a pasar el fin de semana en una cabaña perdida en lo más profundo del bosque de Tenessee. Una vez en el lugar, encontrarán un extraño libro ancestral que posee la cualidad de levantar a los demonios de sus  tumbas. Poco a poco, cada uno de ellos irá sucumbiendo al influjo del mal que les acecha, convirtiéndolos en auténticos muertos vivientes. Nada nuevo bajo el sol.

El secreto de Posesión Infernal radica en aquello que precisamente desean los demonios de la película: alma. Raimi y compañía querían hacer una cinta lo más terrorífica posible, rendir tributo a Craven, a Romero y a Hooper. Rezumaban cine por los cuatro costados, tenían ganas de hacerse un hueco en la industria. Solventaron los problemas presupuestarios y técnicos con enormes dosis de talento, imaginación y, sobre todo, ganas.

posesió

Lo que podéis encontrar en esta película es a un puñado de demonios cabrones, bosques violadores y casquería de la buena. Ante todo es una historia de terror, con algunos de sus clichés (vamos a llamarlos mejor referencias al género) y con una atmósfera asfixiante.

Raimi consiguió crear en un único escenario y con cinco amiguetes un clásico incuestionable, cuyo esperado remake verá la luz en breve. Su revisión era obligatoria. Pero si algo le debemos todos al bueno de Sam es, al margen de sus dos secuelas, que creara al antihéroe definitivo: Bruce Campbell, que aunque en Posesión Infernal sea poco más que un pasmarote terminó convirtiéndose en todo un símbolo de la Serie B.

Mi nota: 8,5

Sin título-1

Fran Guijarrofranelapocaliptico: A veces me pregunto: si un extraterrestre bajara a la tierra y viera una película de cine de ciencia ficción, con quién se identificaría más: ¿con E.T o con el xenomorfo de Ridley Scott?

Un pensamiento en “Posesión Infernal (1981): Me comeré tu alma

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s