Críticas/Martes/Para Llorar

Los Puentes de Madison (1995): Quiéreme si te atreves

Se supone que tiene que llegar un momento en la vida de cada persona en la que sienta cabeza. Es el supuesto objetivo, la culminación de las clases medias y pudientes de la sociedad moderna. Un marido/mujer, una hipoteca y unos niños, aunque no necesariamente en este orden es lo que definen este estado de “plenitud”.

Pero ¿qué pasa cuando un elemento externo rompe con esta sensación de felicidad y descubres que no eres tan feliz cómo creías? ¿Cuándo te das cuenta de todo aquello que has perdido? ¿Todas las senaciones no vividas?

MAdison3

En esta tesitura se encuentra Francesca cuando su marido y sus hijos se encuentran en una feria rural y llama a su puerta un fotógrafo del National Geographic, Robert Kincaid.

A partir de aquí surgen las dudas para ella. Francesca no es una mujer infiel, y jamás ha dudado de la fe que tiene por su marido, pero lo que se ha presentado ahora en su vida la supera.

Robert es un hombre de mundo, un hombre sensible, culto y la ama. La trata entre algodones y es algo a lo que ella no está acostumbrada. El conflicto reside aquí en que no es capaz de abandonar a su familia así como así e irse con su (y con el tiempo nuestro) querido e intrépido Robert.

La historia en sí tiene ya un potencial nato, pero Eastwood, que aquí se aventuró como director en su gran primera película romántica, fue muy hábil al adaptar la novela homónima de Robert James Waller. Si algo funciona, ¿Por qué cambiarlo? Así pues los hechos están narrados tal cual, pero potenciando aquello que sabía que tenía más ventajoso: las interpretaciones.

BRIDGES OF MADISON COUNTY Warner Bros

En un film así no se puede ir a medias tintas con la pareja protagonista. En una película romántica se necesita que exista una química, que nos creamos lo que viven los dos personajes, y vaya si aquí se consigue: Tanto Eastwood como Streep están espléndidos, demostrando una vez más los grandes actores que son.

Nos creemos a Meryl Streep como la ama de casa que ha vuelto a creer en el amor pero no quiere renunciar a su familia, y nos creemos a Eastwood en el papel del amante desdichado, porque quien no se emocione al verle bajo la lluvia, no tiene corazón. Y punto.

MAdison2

Así pues, preparad vuestros Kleenex porque viene una llorera de las buenas, para ello sólo tenéis que abrir vuestros corazones a la magia de Eastwood ante las cámaras.

Sin título-1

Pau Lluís

PauLluis: “Una película son 24 mentiras por segundo al servicio de la realidad”

Twitter: @p_lluis

3 pensamientos en “Los Puentes de Madison (1995): Quiéreme si te atreves

  1. Per mi l’escena de la Francesca al cotxe (o furgoneta?) amb el seu marit, quan plou i veu el cotxe del Robert al davant i tota la seva indecisió, la mà a la maneta, el collar que penja… és una escena molt i molt emotiva tractada perfectament.

  2. Pingback: Historias dentro de historias | Se ha Escrito Un Cine

  3. Pingback: Tú las velas, nosotros la película | Se ha Escrito Un Cine

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s