Críticas/Para Reírse/Viernes

Uno, Dos, Tres (1961): Delirio en estado puro

Hoy en día Uno, dos, tres está considerada una de las grandes películas de Billy Wilder debido a su trepidante ritmo endiablado y a su comicidad salvaje pero en su momento no fue percibida así. El film se rodó inmediatamente antes pero se estrenó después de la construcción del Muro de Berlín y, por ello, hubo sectores de la crítica que consideraron que el director hacía burla del drama, algo parecido a lo que le pasó a Lubitsch con To Be or Not To Be (1942) y el nazismo. El film cuenta además con una interpretación magistral de James Cagney pero el actor no quedó satisfecho de la misma y no volvió a ponerse delante de la cámara hasta Ragtime (Milos Forman, 1981). Curioso ya  que él es el rey de esta fiesta en la que el capitalismo, el comunismo y el pasado alemán (Wilder era judío y  abandonó Berlín al subir Hitler al poder) son salvajemente caricaturizados

One_Two_Three_James_Cagney

El film es una historia cínica y con mucha mala baba. Cagney encarna al director de Coca-Cola en Berlin  y su sueño es ser el director de Coca- Cola en Europa, cuya sede está en Londres. Sin embargo debe enfrentarse al problema de que la caprichosa hija del director general de la compañía (Pamela Tiffin), a la que tiene como huésped en su casa,  se acaba de casar por sorpresa con un alemán comunista de la parte oriental (Horst Buccholz): adiós ascenso soñado.

Sin embargo,  Cagney es el hombre que tiene soluciones para todo y que es capaz de salir de cualquier situación. Pragmático y hábil donde los haya, un conspirador nato y marrullero para el que no hay nada imposible y que, aunque de dudosa ética, es capaz de salirse de los enredos y conspiraciones más inverosímiles. De hecho, hay un momento en el film que Arlene Francis, que encarna a su mujer, le indicaque le van a conceder la medalla de canalla de primera clase con hojas de roble. En este sentido Cagney es hermano del Cary Grant de Luna Nueva (Howard Hawks, 1940), del cual Rosalind Russell afirma que se ríe mucho no por jovialidad ni simpatía sino porque su abuelo era una hiena

Por lo demás Wilder no deja títere con cabeza ni rusos, ni americanos , ni alemanes salen bien parados . Todo el mundo recibe porque todo el mundo es trepa, arribista y cuida de sus intereses. En estas condiciones alguien como Cagney puede llegar hasta  a ser objeto de las simpatías del espectador: pelear por la propia ambición indica algún tipo de fidelidad aunque sólo sea a uno mismo. Y en este sentido es también una comedia sobre como ser un descreído y un desencantado en un contexto donde los ideales no existen.Y  aún y así no puedes parar de reír

He hecho la comparación: no se quién es más cínico si el Cary Grant de Luna Nueva o el James Cagney de este film. De cualquier forma , uno y otro son capaces de enfrentarse a todo y a todos y salir  con éxito de cualquier situación difícil e inverosímil. Sí, juegan sucio y son unos marrulleros pero siempre caen de pie.

Mi nota: 10

Sin título-1

Quim PuigQuim Puig:

“The notorious boy of the wild/ adopted by wolves when he was a child/ That’s why God, that’s why God, that’s why God made the movies” ( Paul Simon, 1980)

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